sábado, 6 de diciembre de 2008

permitanme que me presente

Soy amante de Shakespeare, ya se nota por el nombrecito del blog, y de la música de Haydn y de Beethoven, de modo que mi perfil -como se dice ahora- no es ligero. Además, he engordado unos kilos en los últimos diez años, que no piensan abandonarme jamás. Crecí en un ambiente del siglo XVI, rodeada de leyendas judías y paseos por la Roca Tarpeya, alimentando mi mundo personal de libros que guardaban todas las aventuras que he querdio vivir en mis días. Algunas, las he vivido. He triunfado en mi profesión después de cursar una discreta carrera y de hacer amigos que ahora tengo desperdigados por esos mundos. Triunfando unos; más inadvertidos otros. Arrastro, desde hace años, la incómoda sensación de no haber hecho todo el deporte que me habría gustado hacer: tenis, volei, baloncesto... aunque sí he nadado bastante. Ahora, en la soledad que me acompaña, practico yoga y aprendo a ser honrada conmigo misma, una difícil disciplina. Intento ser una buena persona pero fallo muchas veces. Entonces, maldigo, abronco, perorato y miro mal. No me gusto nada, pero, por el momento, no puedo evitarlo. Mi vida es un work in progress que no cesa, como el rayo de Hernández. He despilfarrado millones de segundos inexorables que nunca han llegado a formar un minuto. Y aún no he llegado a ser Hombre, ni creo que pueda conseguir tal cosa. Pero sí puedo jactarme de no haber perdido el sentido común después de haber hablado con reyes y gentes importantes. Ni cierta virtud tras haber compartido horas junto a la plebe. Tengo una dentadura desastrosa y algo de escoliosis dorsal, practicamente compensada. Pero me gusta el régimen austero de vida. Tengo dotes de asceta. He amado mucho. No sé si volverá a ocurrir.
Seguiré después si es que quereis seguir leyendo.

2 comentarios:

estrella dijo...

Pues tendrás que seguir. Volveré por aquí; a dormir me voy, con tu confesión y una sonrisa…Aquí son las dos de la madrugada.

robin dijo...

Transnochadora feliz: supongo que no madrugarás in the morning, porque eso sólo se puede hacer si vives en Madrí.